Según informó el Gobierno, la DR-10 no contiene ningún tipo de toxicidad que afecte a las moléculas sanas.
EL SOBERANO DOMINICANO :
El Gobierno de Venezuela ha formalizado ante la Organización Mundial de la Salud (OMS) su hallazgo sobre la molécula DR-10 para tratar el covid-19, después de que el presidente, Nicolás Maduro, anunciase el domingo que científicos de ese país habían logrado desarrollar un fármaco que anula "al 100 %" la enfermedad.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez informó la noche del lunes que durante un encuentro con el representante de la Organización Panamericana de Salud (OPS) y de la OMS en Venezuela, Pier Paolo Balladelli, compartió los resultados del estudio preclínico del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) sobre la molécula, perteneciente a una planta medicinal.
"Hemos formalizado ante la OMS este hallazgo para dar inicio a los trámites internacionales que corresponden, con miras a la certificación y al registro", agregó la vicepresidenta.
Sin toxicidad
Esta reunión se llevó a cabo un día después de que Maduro diese a conocer durante una transmisión televisiva que ese país había logrado desarrollar un fármaco, basado en la DR-10, que inhibe 100 % el covid-19 sin ningún tipo de toxicidad que afecte a las moléculas sanas.
Durante el anuncio presidencial, la ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, explicó que un grupo de científicos venezolanos inició un estudio químico en células aisladas infectadas con virus de pacientes positivos para coronavirus a las que se le suministraron varias concentraciones de la molécula, que es un derivado del ácido ursólico (compuesto triterpénico que se encuentra en varias frutas y verduras).
"Esta molécula presenta 100 % de inhibición de la replicación del virus 'in vitro'. Fue evaluada en células sanas sin mostrar toxicidad", afirmó la ministra.
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionLa aurora boreal da lugar a un impresionante espectáculo de luces.
DIARIO EN DIRECTO
Las impresionantes imágenes que dejan las auroras en los polos se podrán ver de forma excepcional en otras partes del planeta gracias a la tormenta geomagnética que estos días se aproxima a la Tierra.
El Centro de Predicción del Clima Espacial, una agencia que pertenece a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), fue el órgano encargado de alertar de la llegada a de la tormenta.
Si bien los expertos de la NOAA dijeron que la intensidad será moderada, es posible que este inusual fenómeno permita que entre este miércoles y el próximo viernes se puedan ver auroras boreales en algunas partes de Canadá y del norte de Estados Unidos.
Una tormenta geomagnética es una gran perturbación de la magnetosfera de la Tierra que ocurre cuando hay un intercambio de energía procedente del viento solar hacia el entorno espacial que rodea nuestro planeta.
Estas tormentas provienen de variaciones en el viento solar que producen grandes cambios en las corrientes, plasmas y campos de la magnetosfera de la Tierra.
Derechos de autor de la imagenNOAAImage captionLa Administración Nacional Oceánica y Atmosférica: el Centro de Predicción del Clima Espacial compartió un mapa en el que se ve el pronóstico de auroras boreales para este jueves.
Las condiciones idóneas para que haya una tormenta geomagnética se producen cuando hay períodos de viento solar de alta velocidad sostenidos durante varias horas.
Las tormentas más grandes se asocian con eyecciones de masas coronales(EMC) en las que unos mil millones de toneladas de plasma solar, con su campo magnético incluido, llegan a la Tierra.
Las EMC proceden de la atmósfera exterior del Sol, que es una zona con campos magnéticos muy fuertes. Al cerrarse, estos campos pueden expulsar materia de forma repentina en una gran explosión.
Las EMC generalmente tardan días en llegar a nuestro planeta, pero se han detectado casos, para las tormentas más intensas, en los que llegan en apenas 18 horas.
Explosión solar
La tormenta geomagnética que experimentamos esta semana llega después de que se produjeran tres eyecciones de masa coronal procedentes de una gran mancha solar.
Derechos de autor de la imagenSPLImage captionEn este momento, el Sol se encuentra en un período de quietud conocido como mínimo solar.
La materia se expulsa hacia el espacio y choca con cualquier objeto que se encuentre en el camino.
Si una EMC explota en dirección a la Tierra, el plasma solar interactúa con los átomos y moléculas de nuestra atmósfera. Este choque da lugar a las auroras boreales (polo norte) y australes (polo sur).
Posibles efectos
Cuando el Sol produce grandes explosiones, una fuerte tormenta geomagnética puede alterar los sistemas de GPS, los satélites y las redes de suministro de energía de la Tierra.
Además, las tormentas pueden afectar de modo negativo a las personas sensibles a alteraciones del campo magnético terrestre
El astrofísico ruso Serguéi Bogachov afirmó que esta tormenta geomagnética es la más fuerte del último año y medio.
Sin embargo, Bogachov precisó que se trata de "una tormenta de grado tres en una escala del uno al cinco", por lo cual "no es un evento máximo".
Derechos de autor de la imagenNOAAImage captionLas auroras se producen cuando las partículas cargadas por el Sol chocan contra la atmósfera de la Tierra y nuestro campo magnético las dirige hacia los polos.
Por su parte, el Centro de Predicción del Clima Espacial señaló que la mancha solar de la que proviene la EMC más reciente parece estar desintegrándose y ya no es capaz de producir eyecciones de gran magnitud que planteen un riesgo importante para nuestro planeta.
Así, el efecto más destacado que dejará la tormenta geomagnética será la posibilidad de disfrutar de la hermosa aurora boreal más allá de la fría frontera del Ártico.
Estos fósiles de peces y de otros animales ancestrales fueron descubiertos en un yacimiento de Dakota del Norte, a 3.000 kilómetros del cráter de Chicxulub.
Estados Unidos.-Un equipo de investigadores descubrió en Estados Unidos unos fósiles excepcionalmente bien conservados de peces que murieron hace 66 millones de años, cuando se estrelló contra la Tierra el asteroide que selló el destino de los dinosaurios.
Estos fósiles de peces y de otros animales ancestrales fueron descubiertos en un yacimiento de Dakota del Norte, a 3.000 kilómetros del cráter de Chicxulub, en el Caribe, donde se produjo el impacto del asteroide.
El estudio, que será publicado el lunes en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), muestra hasta qué punto aquel episodio tuvo un impacto devastador y rápido en extensas zonas, señala su autor principal Robert dePalma, citado por el sitio especializado Eurekalert.
“Es como un museo del fin del Cretácico en una capa de metro y medio de espesor”, señaló Mark Richards, otro de los autores y profesor emérito de la universidad californiana de Berkeley, en un comunicado de la institución.
Las sacudidas provocadas por el impacto del asteroide generaron unas olas gigantes en un mar interno que existía en lo que actualmente es Dakota del Norte que, al llegar a un río cercano donde vivían varios peces, invirtieron la corriente, según el comunicado.
Torrentes de piedras y escombros cayeron sobre los peces, que quedaron enterrados por otra ola y se fosilizaron con el tiempo.
“Una maraña de peces de agua dulce, vertebrados terrestres, árboles (...) y otras criaturas marinas quedaron compactados en esa capa”, explicó Robert dePalma.
Según los investigadores, antes de morir los peces inhalaron fragmentos propulsados por el impacto del asteroide que fueron hallados en sus branquias. Algunos de los peces murieron por el simple hecho de haber ingerido estos materiales.
La biodiversidad descubierta en el sitio es notable. “Al menos varios especímenes son especies nuevas y otros son los mejores ejemplares de su género”, se congratuló DePalma.
“Estamos frente a una grabación instantánea de uno de los eventos más importantes de la historia de la Tierra. No hay otro lugar que tenga huellas como éstas”.
Santo Domingo, República Dominicana.-Un temblor de 5,0 grados en la escala de Richter se registró hoy a unos cinco kilómetros al oeste del municipio de Sabana Grande de Boyá, en el sureste de República Dominicana, sin que hasta el momento se haya informado de víctimas ni daños materiales.
De acuerdo al Servicio Sismológico de Estados Unidos, el movimiento telúrico se produjo hoy a las 20.13 hora local (00.13 GMT a un profundidad de 55,6 kilómetros, en la latitud 18,9 grados norte y 69,8 oeste.
El sismo se sintió en la capital dominicana y otras zonas del país.
Sabana Grande de Boyá es un municipio de la provincia Monte Plata, ubicada a unos 75 kilómetros al norte de Santo Domingo.
Derechos de autor de la imagenGETTYImage captionStephen Hawking murió el 14 de marzo de 2018 en Reino Unido.
DIARIO EN DIRECTO
El científico Stephen Hawking, quien murió este miércoles a los 76 años, se enfrentó toda su vida a dos preguntas que usualmente van unidas.
La primera: ¿cómo se creó el universo?
Para intentar responderla, se dedicó al estudio de la teoría del Big Bang y la teoría del todo, dos de sus más grandes aportes a la ciencia, con los que intentó explicar el origen del universo.
Ambas, aunque bastante complejas, lo llevaron a una conclusión simple y contundente: "No es necesario invocar a Dios para encender la mecha y darle inicio al Universo". Y así lo escribió en su libro "El gran diseño" en 2010.
"Las leyes de la física pueden explicar el universo sin la necesidad de Dios", decía ese mismo año en entrevista con el diario británico The Guardian.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionStephen Hawking dedicó su vida al estudio de la teoría del Big Bang.
Luego de afirmar que el Big Bang fue el comienzo de todo, inevitablemente se enfrentaba a la siguiente pregunta: ¿y entonces qué hubo antes?
Frente a esta interrogante, que ante cada respuesta podría repetirse hasta el infinito, tampoco incluía la posibilidad de la existencia de un Dios.
"Cuando la gente me pregunta si Dios creó el universo, les digo que la pregunta en sí misma no tiene sentido", narró Hawking en un video para el canal de televisión por cable especializado en ciencia Discovery Channel.
"El tiempo no existía antes del Big Bang, así que no había tiempo en el que Dios pudiera crear el universo".
A Hawking, a pesar de lo complejo de sus teorías, le parecía que había una mejor explicación para el origen del universo que un Dios creador.
"Para mí, la solución más simple es que no hay Dios, nadie creó el universo y nadie dirige nuestro destino", sentenciaba.
Derechos de autor de la imagenGETTYImage caption"Las leyes de la física pueden explicar el universo sin la necesidad de Dios", decía Hawking.
¿Negaba la existencia de Dios?
Pero más que negar la existencia de Dios, Hawking simplemente consideraba fútil hacerse la pregunta.
"Uno no puede probar que Dios no existe", le dijo en 2010 a la cadena estadounidense ABC. "Pero la ciencia hace a Dios innecesario".
En 1988, en su exitoso libro "Breve historia del tiempo", Hawking incluso dejaba una puerta abierta para un ser creador.
En la obra escribía que si llegáramos a articular la teoría del todo, podríamos conocer "la mente de Dios".
Luego, en 2007, volvió a la idea de la posibilidad de un Dios.
"Creo que el universo está gobernado por las leyes de la ciencia", dijo en una entrevista con la agencia Reuters. "Las leyes han podido ser decretadas por Dios, pero Dios no interviene para romper las leyes".
Derechos de autor de la imagenAFPImage captionHawking participó en varios eventos en El Vaticano el 28 de noviembre de 2016.
Años después, sin embargo, el mismo Hawking se encargó de explicar a qué se refería cuando hablaba de Dios.
"Lo que quise decir cuando dije que conoceríamos 'la mente de Dios' era que comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de comprender si acaso existiera", le dijo al diario español El Mundo en 2104. "Pero no hay ningún Dios. Soy ateo".
¿Se llevaba bien con la Iglesia católica?
A pesar de sus posiciones, Hawking visitó varias veces el Vaticano.
Allá participó en eventos de la Academia Pontificia de las Ciencias, ante la cual ofreció una charla acerca del origen del universo en 2016.
Hawking también tuvo encuentros con el papa Benedicto XVI y Francisco.
"Estamos profundamente tristes por el fallecimiento de nuestro destacado académico Stephen Hawking, que fue tan fiel a nuestra Academia", tuiteó la Academia Pontificia de las Ciencias tras la muerte del científico.
"A los cuatro papas que conoció les dijo que quería avanzar en la relación entre la fe y la razón científica. Oramos para que el Señor lo reciba en su gloria".
Derechos de autor de la imagenGETTYImage captionHawking no creía en la vida después de la muerte.
Y después de la muerte,¿qué?
Hawking decía no tenerle miedo a la muerte. Y como no creía en Dios, tampoco creía en el cielo.
"Considero que el cerebro es una computadora que deja de funcionar cuando sus componentes fallan", dijo en entrevista con The Guardian en 2011.
"No hay cielo o vida después de la muerte para las computadoras dañadas. Ese es un cuento de hadas para personas que le temen a la oscuridad".
Ese pragmatismo, sin embargo, era el que lo mantenía maravillado y lo impulsaba a buscar las respuestas a esas dos preguntas que lo acompañaron durante toda su vida.
"Probablemente no hay cielo ni vida después de la muerte", dijo en Discovery Channel.
"Tenemos esta vida para apreciar el grandioso diseño del universo, y por eso, estoy extremadamente agradecido".