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domingo, 13 de enero de 2019

Así son los Aghoris, la secta caníbal india que no usa ropa, beben en cráneos humanos y fuma marihuana

Aghori use human skulls as a bowl
DIARIO EN DIRECTO

Deambulan desnudos, comen carne humana, usan cráneos como cuencos y fuman marihuana.
También meditan, comen, duermen y disfrutan del sexo en medio de cadáveres en llamas en los campos de cremación de la India.
Salen de su existencia aislada solo cuando tiene lugar la festividad india del baño llamada Kumbh Mela.
Estos "santos hombres" hindúes que viven al margen de la sociedad india se conocen popularmente como Aghoris.
En sánscrito, esa palabra significa 'no aterrador', que no da miedo, pero los relatos de sus mórbidos rituales evocan curiosidad, disgusto y temor entre muchos.


Progreso espiritual

"El principio subyacente de su práctica es trascender las leyes de la pureza para alcanzar la iluminación espiritual y ser uno con Dios", explica James Mallinson, quien enseña estudios sánscritos e indios clásicos en la Escuela de Estudios Africanos y Orientales de Londres.
Mallinson, educado en Oxford y Eton, también es un mahant o gurú ordenado, con un culto ascético diferente.
Su grupo es más dominante y cumple con las leyes de pureza, lo que significa que las prácticas Aghori están prohibidas.


AghorisDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionLos Aghoris solo salen de sus comunidades durante la festividad del baño ritual.

Pero ha tenido varias interacciones con ellos.
"El enfoque de Aghori es asumir los tabúes obvios y romperlos. Rechazan las nociones normales de bueno y malo", explica.
"Su camino hacia el progreso espiritual involucra prácticas locas y peligrosas, como comer carne humana e incluso sus propias heces. Pero creen que al hacer estas cosas que otros evitan, alcanzan un mayor estado de conciencia", añade.

Origen

Las tradiciones que se practican hoy parecen ser de origen reciente: la palabra Aghori comenzó a ganar fuerza solo durante el siglo XVIII.
Pero han asimilado una serie de prácticas de los temidos ascetas Kapalikas (literalmente "portadores de cráneos"), que se han documentado desde el siglo VII.
Los Kapalikas incluso practicaban sacrificios humanos, pero esa secta ya no existe.


AghoriDerechos de autor de la imagenEMPICS
Image captionPara muchos es díficil comprender las prácticas de rituales de esta secta.

A diferencia de algunas órdenes hindúes bien conocidas, los Aghoris no está muy bien organizados.
La mayoría de las veces viven aislados y no confían fácilmente en los forasteros.
Ni siquiera mantienen contacto con miembros de su propia familia y la mayoría de ellos provienen de castas más bajas.
"Uno puede encontrar una gran variedad en términos de logros intelectuales. Pocos de ellos son realmente agudos, pero un Aghori fue incluso un asesor del rey de Nepal", comenta Mallinson.

No odio

Manoj Thakkar, autor del libro "Aghori: A Biographical Novel" (Los Aghori: una novela biográfica), argumenta que son un grupo profundamente incomprendido.
"Son personas muy simples que viven con la naturaleza. No piden nada", considera.
"Ven todo como una manifestación de un ser supremo. No rechazan ni odian a nadie ni a nada. Por eso no hacen una distinción entre la carne de un animal sacrificado y la carne humana. Comen lo que hay", señala.


AghoriDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionPara los Aghoris, el uso de la ropa es opcional.

Los sacrificios de animales también forman una parte importante de su adoración.
"Fuman marihuana y, sin embargo, tratan de ser conscientes de sí mismos, incluso en el estado de hiperexcitación".

Grupo pequeño

Tanto Mallinson como Thakkar creen que hay muy pocas personas que realmente practican el sistema de creencias Aghori.
Argumentan que muchos de ellos que se presentan en los festivales de baño ritual son miembros autodenominados de la secta, pero sin ninguna iniciación adecuada.
Algunos, señalan, actúan como Aghoris para entretener a los turistas y peregrinos, y ganar propinas.
Los devotos les ofrecen comida y dinero, pero Thakkar dice que los verdaderos Aghoris son indiferentes al dinero.
"Rezan por el bienestar de todos. No se preocupan por las personas que desean su bendición para un niño o para construir una casa".
Los Aghoris principalmente adoran a Shiva, el dios hindú de la destrucción y su consorte Shakthi. En Bengala, se les puede ver viviendo el cementerio.
"La mayoría de las personas temen a la muerte. Las tierras de la cremación simbolizan la muerte. Ese es el punto de partida para un Aghori. Quieren desafiar la moral y los valores del hombre común", agrega Thakkar.
En el norte de la India, solo los hombres son admitidos en la secta. La mayoría vive desnudos, pero donde aceptan a las mujeres, estas ahora llevan ropa.

Servicio social

En las últimas décadas, la tradición Aghori ha tomado ideas de movimientos religiosos principales y comenzó a proporcionar servicios médicos para pacientes con lepra.
"Los Aghori están trabajando con aquellos que se consideran las personas más intocables de la humanidad", comenta Ron Barrett, un antropólogo médico y cultural.
"En cierto sentido, la clínica de tratamiento de la lepra ha tomado el lugar de los lugares de cremación, pero en lugar del miedo a la muerte, los Aghori están asumiendo el miedo a una enfermedad", agrega en una entrevista con Emory Report.


AghoriDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos Aghoris sirven como atracción para muchos turistas en algunas ciudades de India.

Los pacientes de lepra, muchos de ellos abandonados por sus familias, encuentran refugio en el hospital administrado por Aghoris en la ciudad de Varanasi.
Los pacientes reciben terapia que van desde la medicina ayuvédica (una forma tradicional de medicina alternativa) y el baño ritual hasta la medicina occidental moderna.
Pero algunos Aghoris utilizan también teléfonos celulares y transporte público. Cada vez más muchos usan al menos algo de ropa cuando visitan áreas públicas.

No sexo gay

Más de mil millones de personas siguen el hinduismo, pero no se suscriben a un conjunto uniforme de creencias.
No hay profeta ni texto sagrado venerado por todos los practicantes.
Por eso, aunque es difícil estimar el número de Aghoris, los expertos creen que puede ser como máximo unos pocos miles.


lugar de cremaciónDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionMuchos Aghoris prefieren vivir en lugares donde se creman a los muertos.

Incluso para la mayoría de los indios que están acostumbrados a los caminos de los hombres santos, un encuentro casual con Aghoris puede ser muy molesto y desagradable.
Algunos Aghoris han admitido públicamente que tuvieron relaciones sexuales con cadáveres.
Pero tienen un tabú.
"Se permiten el sexo ritual con prostitutas. Pero no aprueban el sexo gay", indica Mallinson.
También hay otro: cuando mueren, sus cuerpos no son comidos por otros Aghoris.
Son enterrados o incinerados como el resto de nosotros.

sábado, 12 de mayo de 2018

La trágica historia de Noura Hussein, la adolescente de Sudán condenada a muerte por apuñalar a su esposo cuando la violaba


Jóvenes sudanesas.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas jóvenes en Sudán crecen en una sociedad patriarcal, dicen los defensores de derechos humanos.

DIARIO EN DIRECTO
Lo que sigue es difícil de digerir en una sola lectura: una adolescente de 19 años fue sentenciada a muerte este jueves por una corte sudanesa acusada de asesinar a puñaladas a su esposo, con el que había sido forzada a casarse, mientras este intentaba violarla por segunda vez.
La primera, había sido en compañía de otros familiares de su marido.
Noura Hussein fue condenada a la pena capital por un juez en Omdurman, la ciudad más grande de Sudán, después de que la familia del esposo se rehusó a recibir una compensación económica por la muerte del hombre.
"Quedé en shock cuando el juez me sentenció a muerte por asesinato. Ahí me di cuenta de que iba a ser ejecutada y que mis sueños se quedarían sin realizar", le dijo Noura a varias de las personas que le mostraron su apoyo y que estuvieron presentes durante el juicio.
Por ahora, el equipo legal que la defiende tiene 15 días para presentar una apelación.

Desde que se conoció el caso, grupos de Derechos Humanos en África, Estados Unidos y Europa han adelantado campañas para revertir la condena en contra de la adolescente.
En internet, el hashtag #JusticeforNoura (justicia para Noura) se convirtió en tendencia en Twitter.
Las personas que lideran esta campaña señalan un punto clave: que la tragedia no comenzó cuando Noura apuñaló a su esposo, sino tres años antes, cuando ella tenía 16 años y fue forzada a casarse con el beneplácito de su familia.
Desde ese momento, la joven está en una carrera para huir de ese destino y poder "cumplir sus sueños".

"Quiero ser maestra"

Después de su matrimonio forzado, Noura se escapó varias veces de su nuevo hogar para refugiarse en la casa de sus padres.
Y ha repetido a quien quisiera escucharla que lo único que quería era terminar su educación básica y tratar de estudiar para ser maestra.
Durante casi tres años, Noura logró eludir a su marido, que la buscaba para que regresara a casa. Sin embargo, en algún momento —de acuerdo a su relato durante el jucio— fue engañada por su familia, quienes la regresaron junto a su esposo.

MujeresDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionDe acuerdo a varios activistas, el sistema en Sudán es bastante patriarcal y no ha suficientes recursos para la protección de los derechos de las mujeres.

Y solo seis días después de su retorno al hogar, él junto a varios familiares se organizaron para violarla dentro de su casa.
"Ella no quería tener relaciones sexuales con él. Entonces su marido reclutó a varios primos cercanos y los trajo a la casa, donde entre todos la sostuvieron mientras el marido la violaba", le dijo Sarah ElHasan, una activista que apoya la causa de Noura en Sudán, a la cadena Al Jazeera.
Lo cierto es que, a los pocos días de la primera violación, el marido intentó violarla de nuevo. Fue en medio del forcejeo entre ambos que ella lo apuñaló por la espalda, una herida que le causó la muerte.
En medio de la confusión, Noura relató que intentó buscar refugio en casa de sus familiares.
Pero ellos decidieron entregarla a la policía. Y la corte, que se rige bajo la sharia(la ley religiosa del islam), determinó su suerte este jueves.
"Bajo el cobijo de la ley sharia, la familia del esposo podía pedir compensación económica por la muerte de su pariente", le dijo a la BBC Badr Eldin Salah, un activista del Movimiento de Juventud Africano.
"Sin embargo ellos eligieron la sentencia a muerte, que fue finalmente lo que determinó la corte", agregó.

"Falla en el sistema"

Aunque queda el recurso de apelación, a muchos de los activistas que apoyan el caso de Noura no les sorprendió la decisión que tomó la corte sudanesa.
"Sudán es un país extremadamente patriarcal, donde el respeto al hombre se hace obedecer", le dijo a la BBC Yasmeen Hassan, del grupo Equality Now, que busca cambiar la decisión en contra de Noura.
"Es un lugar donde se permite que las niñas se casen a los 10 años, donde a las mujeres se les dice lo que deben hacer y lo que no. Y Noura es una chica que quiere educación, que quiere hacer algo bueno y se ha visto atrapada en una situación que la deja ahora víctima del sistema", agregó.
Por su parte, Amnistía Internacional anotó, a través de su vocero Seif Magango, que sentenciar a muerte a una mujer "por matar en defensa propia a su marido cuando la estaba violando" muestra la "falla de las autoridades para atacar problemas como el matrimonio infantil, forzado y la violación por parte de los esposos".
"Noura Hussein es una víctima y la sentencia en contra es un acto de crueldad", concluyó la entidad de derechos humanos.