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viernes, 24 de mayo de 2019

Confirman que la mayoría de las misteriosas emisiones de un gas que destruye la capa de ozono provienen de China


Gráfico que muestra el origen de las emisiones de CFC-11Derechos de autor de la imagenRIGBY ET AL
Image captionEstaciones de monitoreo en Corea del Sur y Japón fueron clave para determinar que las emisiones del gas prohibido provenían del este de China.

DIARIO EN DIRECTO

Ya no hay dudas sobre las principales fuentes del enigmático aumento de un gas que destruye la capa de ozono.
El gas, llamado CFC-11, era usado principalmente en la fabricación de espumas aislantes para casas, pero se acordó a nivel internacional que la producción cesaría gradualmente a partir del año 2010.
Sin embargo, los científicos detectaron un extraño fenómeno: el ritmo de reducción se ha vuelto más lento en los últimos seis años.
Un nuevo estudio publicado en la revista Nature asegura tener una explicación. Gran parte de las emisiones provienen de fábricas que siguen manufacturando material aislante con el gas dañino en provincias del este de China.
El CFC-11 es también llamado triclorofluorometano, y es un tipo de clorofluorocarbono o CFC, una serie de sustancias químicas desarrolladas inicialmente como refrigerantes en la década de 1930.
A los científicos les llevó décadas descubrir que cuando los CFCs se descomponen en la atmósfera, liberan átomos de cloro que rápidamente destruyen la capa de ozono que nos protege de la luz ultravioleta.
El gran agujero en la capa de ozono sobre la Antártica fue descubierto recién a mediados de la década de 1980.
La comunidad internacional acordó el llamado Protocolo de Montreal en 1987, que prohibió la emisión de los CFCs más perjudiciales.
Estudios recientes indican que si se respeta la prohibición, la brecha en la capa de ozono en el Hemisferio Norte podría desaparecer para 2030, y la de la Antártica para cerca de 2060.

¿Cuándo se descubrió el problema de los CFC?

CFC-11 era el segundo CFC en abundancia, y las emisiones del gas comenzaron a bajar tras el protocolo de Montreal de acuerdo a lo esperado.
Sin embargo, en 2018 un equipo de investigadores encontró que el ritmo de disminución se redujo en un 50% después de 2012.

Uso espuma aislante en la construcción de una casaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl gas prohibido, CFC-11, es usado en la fabricación de espumas aislantes para la construcción.

Las mediciones de estaciones de monitoreo en Corea del Sur y Japón fueron clave para detectar las misteriosas fuentes de CFC-11.
Los científicos especularon que el motivo de la caída en el ritmo de reducción era que el gas se seguía produciendo en el este de Asia.
Los autores del nuevo estudio señalan que si las fábricas que usan CFC-11 no son clausuradas, esto puede retrasar en una década la reparación de la capa de ozono.

¿Qué hallaron los científicos en el terreno?

Estudios adicionales de la Agencia de Investigación de China en 2018 indicaron que efectivamente ese país era la fuente de las emisiones.
El organismo constató el uso ilegal de CFC-11 en la gran mayoría de las fábricas productoras de aislantes de poliuretano que fueron investigadas.

Atmósfera sobre la superficie de TierraDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl Protocolo de Montreal prohibió el uso de algunas sustancias que destruyen la capa de ozono, vital para protegernos de los rayos ultravioleta.

Un vendedor señaló a la agencia que cerca del 70% del material aislante en hogares chinos es fabricado usando el gas prohibido.
Y el motivo es simple: CFC-11 es un producto de mejor calidad y mucho más barato que otros alternativos.

¿Qué demuestra este nuevo estudio?

El trabajo confirma más allá de cualquier duda razonable que entre el 40 y el 60% del aumento en emisiones de CFC-11 proviene de provincias en el este de China.
Los científicos demostraron que desde 2012, los niveles de CFC-11 aumentaron debido a la producción en fábricas chinas en esa parte del país.
Los investigadores calcularon que hubo un aumento de un 110% en la producción del gas en esa región entre 2014 y 2017, en comparación con el período entre 2008 y 2012.

Agujero en la capa de ozonoDerechos de autor de la imagenNASA
Image captionEl agujero en la capa de ozono sobre Antártica, visto en esta imagen en septiembre de 2018, podría repararse para 2060. Pero la producción de gases prohibidos en China puede retrasar esto una década.

"Este nuevo estudio se basa en aumentos bruscos en las mediciones del aire que viene de China", señaló al programa Inside Science de la BBC el autor principal del estudio, Matt Rigby, profesor de química atmosférica de la Universidad de Bristol en Inglaterra.
"Usando simulaciones por computadora del transporte de estos gases en la atmósfera pudimos calcular emisiones de diferentes regiones, y así llegamos a la estimación de emisiones extra de 7.000 toneladas de CFC-11 provenientes de China en comparación con los niveles anteriores a 2012".
"Sin embargo, los datos indican los niveles del gas en la atmósfera, pero no cómo fue usado ese gas donde fue producido", afirmó Rigby
"Es posible que el gas haya sido producido en otra región de China o incluso en otro país, y haya sido transportado a las fábricas de espumas aislantes. Es en esta última etapa que parte del CFC-11 es emitido a la atmósfera".

¿De dónde proviene el resto de las emisiones?

Los científicos no están seguros. Es posible que el 40% restante provenga de otras partes de China, que no están cubiertas por las estaciones de monitoreo.
También podrían originarse en India, África o Sudamérica, pero el monitoreo de las emisiones de CFC-11 en esas regiones es muy escaso, según el estudio.
"Nuestro estudio se limitó a las mediciones de la red de estaciones disponibles, y solo nos permitió cuantificar emisiones del este de China, donde vive el 35% de la población del país, así como de la península coreana y del oeste de Japón", explicó a BBC Mundo Luke Western, investigador del departamento de química de la Universidad de Bristol y otro de los autores del estudio.

Mapas que muestran cambios en el agujero en la capa de ozonoDerechos de autor de la imagenNASA
Image captionLos cambios en el agujero en la capa de ozono (en azul) entre 1979 y 2010 muestran el impacto de los clorofluorocarbonos.

Western señaló que la red de monitoreo también es sensible a partes de Norteamérica, el sur de Australia y Europa, pero en ninguno de estos sitios se registró un aumento de emisiones.
"Esto significa que no se han detectado las fuentes de una buena parte del aumento reciente de las emisiones".
"Personalmente no estoy al tanto de ningún tipo de mediciones de CFC-11en América Latina, al menos como parte de la redes de NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU.) o AGAGE (Experimento Avanzado de Gases Atmosféricos Globales) usadas en el estudio", señaló Western.
"Si hay mediciones atmosféricas de CFC-11 en América Latina nos gustaría mucho conocerlas para intentar encajar otra parte en el rompecabezas de este gas."

¿Tiene el aumento de CFC-11 implicaciones para el cambio climático?

Sí. Los autores del estudio señalan que estos clorofluorocarbonos también son gases de invernadero extremadamente potentes.

Uso de espumas aislantesDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl gas usado en espumas aislantes de poliuretano es un potente gas de invernadero. Una tonelada de CFC-11 equivale a cerca de 5.000 toneladas de CO2 o dióxido de carbono.

Una tonelada de CFC-11 equivale a cerca de 5.000 toneladas de CO2 o dióxido de carbono.
"Estas emisiones extra que identificamos en el este de China equivalen a la emisión de cerca de 35 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera al año, una cantidad similar al 10% de las emisiones anuales de todo Reino Unido, o las emisiones anuales totales de Londres", afirmó Rigby.

¿Qué medidas tomará China?

Las autoridades chinas afirman que ya comenzaron a tomar medidas para reducir la producción del gas dañino por parte de lo que describe como "fabricantes corruptos".
Varios sospechosos arrestados en la provincia de Henan en noviembre poseían 30 toneladas de CFC-11.
Clare Perry, de la Agencia de Investigaciones Ambientales, Environmental Investigations Agency o EIA, una ONG británica, señaló que el nuevo estudio enfatiza la necesidad de acabar con la producción de ese gas.
"Creo que con este estudio ya no quedan dudas de que China es la fuente de estas emisiones inesperadas, y esperamos que las autoridades chinas hagan todo lo necesario para descubrir las fuentes de la producción CFC-11".
"A menos que la producción de esta sustancia química se elimine será casi imposible impedir su uso por parte de las compañías fabricantes de espumas aislantes".

miércoles, 15 de mayo de 2019

Qué se sabe del software espía descubierto en WhatsApp y qué se recomienda hacer como precaución


Logo de WhatsApp en un celular.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionWhatsApp recomienda actualizar el teléfono como medida de seguridad.

DIARIO EN DIRECTO
WhatsApp denunció que unos piratas informáticos consiguieron instalar un software con un sistema de vigilancia remota en teléfonos celulares y otros dispositivos valiéndose de una vulnerabilidad en el programa de mensajería instantánea.
La empresa, que es propiedad de Facebook, reveló el lunes que el ataque, descubierto este mes, tenía como objetivo "un selecto número" de sus usuarios y fue orquestado por un actor cibernético avanzado.
El viernes pasado se lanzó un parche para corregir la falla de seguridad.
Y el lunes WhatsApp les pidió a sus 1.500 millones de usuarios que actualicen la aplicación como precaución adicional.
El diario británico Financial Times reportó que el software empleado en el ataque fue desarrollado por la empresa israelí de seguridad Grupo NSO. Esta empresa ha negado estar detrás del programa.
WhatsApp se promociona a sí mismo como una aplicación de comunicaciones "segura" porque ofrece cifrado de extremo a extremo, lo que significa que los mensajes solo deben mostrarse de forma legible en el dispositivo del remitente o del destinatario.
Sin embargo, el software de vigilancia habría permitido a un atacante leer los mensajes en el dispositivo del objetivo.
"Lo más probables es que el blanco hayan sido periodistas, abogados, activistas y defensores de los derechos humanos", dijo Ahmed Zidan, del Comité para la Protección de los Periodistas.

Línea

¿Cómo puedo actualizar WhatsApp?

  • Para Android
  1. Abre Google Play Store.
  2. Despliega el menú que encontrarás en la parte superior izquierda de la pantalla.
  3. Entra en "Mis aplicaciones y juegos".
  4. Si WhatsApp se actualizó recientemente, te aparecerá en la lista de aplicaciones con un botón que dice "Abrir".
  5. Si, en cambio, la aplicación no se actualizó automáticamente, en el botón pondrá "Actualizar". Pulsa ahí para instalar la nueva versión.
  6. La última versión de WhatsApp en Android es 2.19.134.
  • Para iOS
  1. Abre la App Store.
  2. En la parte inferior de la pantalla, pulsa "Actualizaciones".
  3. Si WhatsApp se actualizó recientemente, te aparecerá en la lista de aplicaciones con un botón que dice "Abrir".
  4. Si, en cambio, la aplicación no se actualizó automáticamente, en el botón pondrá "Actualizar". Pulsa ahí para instalar la nueva versión.
  5. La última versión de WhatsApp en iOS es 2.19.51.

Línea

¿Cómo usaron la falla de seguridad?

Los hackers usaron la función de llamada de voz de WhatsApp para llamar a los sujetos objetivo del ataque.
Aunque el receptor no descolgara, el software se instalaba. Y, según el FT, la llamada solía desaparecer del historial del teléfono.
WhatsApp le dijo a la BBC que su equipo de seguridad fue el primero en identificar el problema y compartió la información con grupos de defensa de los derechos humanos, determinados proveedores de ciberseguridad y el Departamento de Justicia de EE.UU.

WhatsappDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionEl programa era capaz de infectar un teléfono sin necesidad de que el usuario hiciera nada.

"El ataque tiene toda la pinta de ser de una empresa privada que proveía a algún gobierno un programa espía que toma las funciones del sistema operativo del teléfono", dijo WhatsApp en una breve nota a periodistas publicada este lunes.
La empresa también publicó un aviso para especialistas en seguridad en el que describe la falla como "una vulnerabilidad por el desbordamiento del búfer en la función de llamada que permitió la ejecución de un código a través del envío de una serie de paquetes SRTCP al teléfono del objetivo".
El profesor de la Universidad de Surrey Alan Woodward describió el método de ataque como "bastante anticuado".
"En un desbordamiento de búfer a una aplicación se le asigna más memoria de la que realmente necesita, por lo que le queda espacio en la memoria. Y si uno puede hacer pasar un código a través de la aplicación, entonces puede ejecutar su propio código en esa área", explicó el especialista.
"En VOIP hay un proceso inicial que marca y establece la llamada, y la falla estaba en ese bit. En consecuencia, no era necesario responder a la llamada para que el ataque funcionara".

¿Quién está detrás del programa?

El Grupo NSO es una empresa israelí que ha sido señalada en el pasado de ser un traficante de armas cibernéticas.
Mientras que algunas compañías de seguridad cibernética informan sobre las fallas que encuentran para que puedan solucionarse, otras se guardan los problemas para que puedan ser explotados o vendidos a las agencias de seguridad.
Y el programa estrella de NSO, Pegasus, puede recopilar datos privados de un dispositivo, incluido lo que captan el micrófono y la cámara del aparato, así como la localización.

WhatsAppDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionTodavía no se sabe si el spyware puede acceder a todo el contenido del teléfono o solo a lo que se comparte vía WhatsApp.

En un comunicado, NSO señaló que es "una empresa tecnológica registrada y autorizada por agencias gubernamentales para el solo propósito de luchar contra el crimen y el terrorismo".
"La empresa no opera los sistemas que provee y, tras tras un riguroso proceso de selección, son las agencias de inteligencia y de policía las que determinan cómo usan la tecnología para apoyar sus misiones de seguridad pública", explicó ahí.
"Investigamos los señalamientos creíbles de mal uso y, de ser necesario, actuamos, incluida la posibilidad de cancelar el sistema", aseguró la empresa.
"Bajo ninguna circunstancia NSO estaría implicada en operar o identificar objetivos de su tecnología, que es operada exclusivamente por agencias de inteligenciay seguridad. NSO no usaría ni podría usar su tecnología de manera unilateral contra ninguna persona u organización", continúa el comunicado.

¿Quién fue el objetivo?

Según WhatsApp, es demasiado pronto para saber cuántos usuarios han sido afectados por esta vulnerabilidad, aunque señaló que se trata de un grupo muy selecto.
Según las últimas cifras de Facebook, WhatsApp tiene unos 1.500 millones de usuarios.

Logo de WhatsApp en un celular.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSegún las últimas cifras de Facebook, Whatsapp tiene unos 1.500 millones de usuarios.

La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI), que ha denunciado haber sido objetivo de programas creados por el Grupo NSO en el pasado, dijo que este ataque es uno de los que llevaban tiempo temiéndose como posible.
"Son capaces de infectar tu teléfono sin necesidad de que hagas nada", dijo Danna Ingleton, vicedirectora del programa de tecnología de AI.
Ingleton cree que hay evidencias de que estas tecnologías están siendo usadas por varios regímenes para mantener a prominentes activistas y periodistas bajo vigilancia.
"Es necesario que se exijan responsabilidades por esto, no puede seguir siendo el salvaje oeste", dijo.
Este martes, se celebra una audiencia en Tel Aviv sobre la demanda de AI para que el gobierno de Israel le retire a NSO su licencia para exportar productos.

¿Cuáles son las preguntas sin respuesta?

¿Cuántas personas fueron atacadas? WhatsApp dice que es demasiado pronto para decir cuántas personas fueron atacadas, o por cuánto tiempo estuvo presente la falla en la aplicación
¿La actualización de WhatsApp elimina el spyware? Si bien la actualización corrige la falla que provocó este ataque, WhatsApp no ​​ha dicho si la actualización elimina el software espía que ya haya infectado un dispositivo comprometido.
¿Qué puede hacer el spyware? WhatsApp no ​​ha dicho si el ataque podría extenderse más allá de los confines de la aplicación y acceder a correos electrónicos, fotos y más
"El uso de una aplicación como ruta de ataque está limitado en iOS, ya que ejecutan aplicaciones en entornos limitados muy controlados", explicó el profesor Woodward. "Todos asumimos que el ataque fue solo una corrupción de WhatsApp pero el análisis aún está en curso.
"El escenario de la pesadilla sería si pudieras conseguir algo con muchas más capacidades en el dispositivo sin que el usuario tenga que hacer nada", dijo.
La BBC ha pedido a WhatsApp una aclaración.